martes, 16 de diciembre de 2014

Del consumo y la (i)responsabilidad


Es demasiada la cantidad de veces que tomamos decisiones en el día. Qué consumir, qué comprar, qué artefactos adquirir, cómo transportarnos, qué camino tomar, qué aparato utilizar, cómo cargar nuestros artefactos recargables (en el mejor de los casos, que sean recargables), cómo apagar la tele, la compu o cualquier otro equipo eléctrico (dejarlo en stand by o apagarlo sin que quede ninguna led encendida), qué regalar, a dónde ir de vacaciones y cómo, qué ver, qué leer... y la lista se vuelve interminable, ya que tiene que ver con la mayoría de las decisiones de consumo, pequeñas y hasta inconscientes, culturales y adquiridas, cómodas y necesarias que tomamos a lo largo del día, todos los días de nuestras vidas.

Lo cierto es que vivimos en una sociedad de consumo, aglomerados en ciudades, verticalizados en varios sentidos, criados de una manera bastante determinante, en la que no nos enseñan mucho a cuestionar si no a acatar, en la que la tele es la protagonista de la casa, de los eventos sociales, de los momentos familiares más íntimos como las comidas... la mayor y mejor generadora de opinión en la que todo el tiempo se fomenta ... el consumo (y ahora la sensación de inseguridad pero que no viene al caso de este artículo). Y la comodidad, por supuesto, ya que el modo de vida citadino coarta alternativas de elección de productos locales, para morir en los supermercados abarrotados de productos y personas, donde para comprar 2 cosas uno entra y termina saliendo con 50 y habiendo hecho 15 minutos de cola (mínimo) para pagar por cosas... que en su mayor parte no eran necesarias. A quién no le pasó? que arroje la primera piedra... ah! y por supuesto uno paga 3 veces más que en un mercado de barrio (o ahora, en el "chino" de la vuelta), pero compró con seguridad de calidad, respaldo de cadena de frío y además pudo pasear y hablar con una cajera que entendía lo que decía y me respondía amablemente y con palabras claras.

Hay muchos temas relacionados para abordar, desde "el capital" hasta las políticas de estado, pero este artículo se trata de algo muchísimo más fácil, pero a la vez más transformador y profundo, porque es personal y depende pura y exclusivamente de la voluntad. El poder que se encuentra en cada decisión que cada uno toma en cada día de su vida.

Cada decisión encierra una increíble cadena de efectos, de diversas categorías, impactos y magnitudes. Pero efectos al fin, que trascienden en mayor o menor medida... en nosotros mismos, en los otros, en el planeta. Desde las reacciones que pueden generar en nuestra piel la utilización de productos químicos o naturales, según la crema que usemos, hasta el productor explotado o envenenado con pesticidas, cuya producción va a la planta que posee el activo que es aislado en el laboratorio que se utiliza en la producción de esa crema, o el productor autogestionado que siembra y cosecha en armonía con la naturaleza y produce la planta cuyo aceite esencial será extraído y utilizado en los productos naturales. Desde la empresa de exportaciones que coimea para ingresar o sacar sus productos hasta los trabajadores explotados, los menores de edad hacinados esclavizados en Malasia, de los productos que compramos al menor precio posible en Once o la Salada, ya sea ropa, zapatillas, cotillón para los cumpleaños, adornos, regalos, juguetes... y por supuesto comida, como enlatados. Hay tantas repercusiones en la elección simple de qué lata de atún comprar... habrán matado 3 delfines para que pueda comerme esta sola latita? seguramente... SON DEMASIADAS LAS COSAS QUE NO TENEMOS EN CUENTA A LA HORA DE CONSUMIR. Es nuestra y sólo nuestra la responsabilidad por las cosas que consumimos, y ella repercuten en... ni más ni menos, el mercado (entre otras cientos de cosas).

Otra cosa ineludible en el modelo de consumo de supermercado son los desechos, que están representados por las bolsas, envoltorios, y plásticos varios que traen la mayoría de los productos que se encuentran o compran en el gran y homogéneo espacio. Totalmente innecesarios, por supuesto. (Acá está la responsabilidad individual, de llevar sus bolsas/cajas/carritos y/o morrales reutilizables. Y de decir que NO cuando nos quieren dar bolsas...)

Bueno, hasta acá va todo bastante bien, ahora... cómo sé qué grupo explotado hay detrás de cada producto de la góndola? es imposible de averiguar absolutamente todo, por lo tanto, lo que uno debería tratar de hacer es decidir qué tipo de consumo quiere, en primera instancia, si el de supermercado, con decenas de intermediarios a los que también les termina pagando el consumidor final, o un consumo más directo hacia el productor/proveedor. Y no hace falta viajar al conurbano o recorrer enormes distancias y perder un precioso tiempo (y combustible). Hoy por hoy, la globalización que nos aplasta en tantos aspectos, se puede utilizar también para buscar estas alternativas más... auténticas, naturales, sanas, baratas, etc. Hay muchos grupos y cooperativas de consumo, a los que se puede encargar desde canastas de verduras y frutas libres de agroquímicos de productores organizados, hasta productos de librería de organizaciones sociales. Sólo por mencionar 2 rubros. Y también se pueden adquirir cientos de productos , de todos los rubros, directamente a productores de la economía social, también, o a emprendimientos que reúnen a varias iniciativas y se encargan de la logística de la comercialización, o a otros como Utopi'o que no sólo nuclea a varios de estos emprendedores si no que además, contribuye con un porcentaje de las ventas a apoyar la conservación de bosque nativo.

La mayoría de las personas que no se plantea esta otra manera de consumir, más conscientemente, no sabe lo fácil que es este cambio. Porque tampoco se trata de ser fundamentalista ni de generar fanatismos, llegar a basura cero sería buenísimo, pero ninguno de estos cambios se puede dar de la noche a la mañana. Tan sólo es suficiente muchas veces con empezar a cuestionarse las motivaciones o repreguntarse sobre las elecciones. Lo que es cierto es que inexorablemente este tipo de decisiones terminan conformando estilos o filosofías de vida, ya que si uno empieza a cuestionarse sobre ciertas cosas, después puede costar seleccionar qué cuestionarse y qué no, deviniendo en paulatinas modificaciones de hábitos, formas de relacionarse, selección de actividades... y no solamente en el tema del consumo de bienes y servicios. Y es usual que todos los cambios que se dan cuando uno empieza a cuestionarse, a actuar más a consciencia, son todas modificaciones positivas, que suelen hacer bien a la persona, a la familia, al planeta... y en general estas no son decisiones que requieran dinero, si no tiempo y ganas, y por el contrario, terminen generando ahorros. Pero la naturaleza del ser humano es tan resistente a los cambios...

Acá dejamos algunos consejos para comenzar a ser responsable o consciente a la hora de consumir:

1) Elegir comprar a productor / emprendedor / organización social / emprendimiento familiar. O al menos, elegir productos lo más locales posibles. Eso no sólo favorece a las personas si no también implica menos huella de carbono de los productos por tener menos transporte.
2) Elegir productos reciclados / con materiales reutilizables / que no contengan metales pesados, pilas ni demasiados envoltorios.
3) Llevar siempre bolsas de tela o reutilizables encima por las dudas, y evitar que nos den bolsas plásticas en cualquier compra que hagamos.
4) Elegir comprar electrodomésticos eficientes. Son más caros pero rendirán más, haciendo mejor a la larga a nuestro bolsillo y al planeta.
5) Nunca utilizar materiales descartables. Seleccionar siempre materiales que se reutilicen (vasos, platos, cubiertos, especialmente)
6) Cuando sea posible, evitar el consumo de combustible fósil. Tratar de viajar en transporte público o en bicicleta.
7) Cuidar el agua, la energía eléctrica, el gas.
8) Plantar árboles cuando y donde se pueda. Preferir plantas nativas a la hora de plantar (éstas serán más eficientes y favorecerán la biodiversidad del lugar atrayendo aves y mariposas)
9) Reciclar lo más posible, y lo que no se pueda hacer uno mismo juntarlo para quien pueda (tetra pack, botellas, papel, PET)
10) Seguir las 5 "R": reducir, reutilizar, reciclar, reparar y rechazar


Dejamos un link con una guía muy completa con consejos mucho más explayados y útiles, para quien le interese...

Salud!

Guadalupe Carbó, Lic. en Cs. Biológicas con especialidad en Ecología de la UBA, 
miembro de Plan21 y coordinadora de Utopi'o, la iniciativa de comercio justo y conservación de bosque nativo de Plan21.

jueves, 11 de diciembre de 2014

3 Mitos sobre el Turismo Responsable


Los mitos son relatos que se repiten y terminan formando parte de un sistema de creencias. Creemos en muchas cosas solamente porque otros las repitieron muchas veces y llegaron a nuestros oídos en un sinnúmero de oportunidades. Algunas frases están ayudando a que se establezcan ideas erróneas sobre lo que es o no es el Turismo Responsable. 

Mito #1 “El turismo responsable solo se realiza en zonas naturales”.
Quizá el culpable de este mito sea el exceso de publicaciones que relacionan conservación de áreas naturales y turismo responsable más la cantidad de productos responsables que se promueven en áreas naturales antes que en ciudades. Lo real es que podemos ser responsables con el ambiente, con la cultura y con nosotros mismos mientras viajamos a cualquier lugar. Es más, un reto importante hoy es mejorar el turismo responsable en las GRANDES CIUDADES, con problemas energéticos, de consumo, brechas de desigualdad furiosas entre turistas y residentes, y más . Reto difícil y menos atractivo para muchos, pero necesario de afrontar.

Mito #2 “El turismo responsable es solo para gente joven”.
Si hay que buscar un culpable de este mito este es la publicidad. Jóvenes con mochilas ascendiendo senderos o en actividades que a simple vista requieren gran esfuerzo y/o dedicación y por encima, un slogan de turismo responsable. Lo concreto es que el turismo realizado de forma responsable es una manera de gestionar una empresa, un destino o un viaje de forma más inteligente, buscando mayor calidad a partir del cuidado del medioambiente, los recursos culturales y la búsqueda de experiencias. 

Mito #3 "Hacer turismo responsable es sacrificar confort".
Grave error que produce el alejamiento de grandes sectores de viajeros. Existen servicios de distinta categoría y distintos precios para cada tipo de cliente responsable. Lo que tienen en común estos servicios es el compromiso con un enfoque de trabajo; comparten una posición y una pasión innovadoras acerca de cuál es el modelo de viajes hoy en día de acuerdo a lo que está ocurriendo en nuestro planeta y nuestras sociedades. 

El Turismo Responsable es un turismo consciente en el que prevalece una mirada del mundo y la realidad en 360°, busca mejores lugares para que las personas vivan y mejores lugares para que las personas visiten.


Fuente: viajeroresponsable.com.ar

jueves, 4 de diciembre de 2014

XX Conferencia Internacional sobre Cambio Climático: Chile lanza plan para adaptarse al cambio climático



El cambio climático es uno de los grandes desafíos que enfrenta la humanidad actualmente. Con la ratificación de Chile a la Convención Marco de la Naciones Unidas sobre el Cambio Climático en 1994 y al Protocolo de Kioto en 2002, dicho país se compromete ante la comunidad internacional a hacer frente a este desafío.

El Ministerio del Medio Ambiente, a través de la Oficina de Cambio Climático, es el responsable de dar cumplimiento a lo establecido en el artículo 70 de la Ley de Bases del Medio Ambiente que establece "proponer políticas y formular los planes, programas y planes de acción en materia de cambio climático".

En cuanto al concepto de Adaptación al Cambio Climático podemos definirlo como “Ajuste en los sistemas naturales o humanos como respuesta a estímulos climáticos actuales o esperados, o sus impactos, que reduce el daño causado y que potencia las oportunidades benéficas”.[1]


En referencia a esta temática, el primero de este mes, fue aprobado por el Consejo de Ministros para la Sustentabilidad y el Cambio Climático un plan para enfrentar los impactos del fenómeno. 

Mediante este plan se busca reducir las vulnerabilidades y amenazas que este fenómeno representa para el desarrollo sustentable de Chile, a través de la implementación y coordinación de políticas que permitan preparar al país para los eventuales efectos del cambio climático, y evitar posibles impactos en el bienestar actual y el de las futuras generaciones.

El mismo consiste en más de 100 medidas que consideran acciones de tipo transversal y sectorial en 9 áreas: 

1. silvoagropecuaria
2. recursos hídricos
3. biodiversidad
4. pesca y acuicultura
5. salud
6. energía
7. infraestructura 
8. turismo 
9. ciudades 

Para que comiencen a implementarse a todas estas áreas, se hace necesario el compromiso estatal a distintos niveles, asegurando así recursos humanos y económicos para su funcionamiento.

Entre las medidas que se tomarán estarán el fortalecimiento de la investigación científica, con fondos orientados al estudio del cambio climático, para lograr el monitoreo de variables climáticas, información que será pública a través de una plataforma.

El plan será presentado en la Cumbre Climática (COP20) de Lima organizada por la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC), un organismo de la ONU. En ella participan más de 10.300 delegados de 195 países. La Cumbre se inició el pasado 1 de diciembre en la capital peruana con el objetivo de perfilar un borrador que el próximo año sea aprobado en París, para que sustituya a partir de 2020 al Protocolo de Kioto.

Además se debatirán sobre los siguientes temas: 

- Reducción de Emisiones por Deforestación y Degradación de Bosques: se espera tener claridad sobre el financiamiento de este mecanismo que busca evitar el desmonte y fomentar la reforestación como un mecanismo para capturar dióxido de carbono.
- Planes Nacionales de Adaptación: se deberán afinar los detalles de cómo se formularán los NAP y discutir la forma en que se vincularán con el Fondo Verde para el Clima.
- Fondo Verde para el Clima: se discutirá cómo poner en marcha el Fondo Verde para el Clima a través de una capitalización inicial. Se manejará 100 mil millones de dólares que aportarán los países desarrollados para financiar proyectos en las naciones más vulnerables.

A la espera de las conclusiones y resultados de esta Cumbre, para más información respecto al COP20 y al Plan de Adaptación de Chile en particular, podés visitar las siguientes páginas:



Marcela Navarro, 
Licenciada en Turismo (Universidad Nacional de Lanús), 
colaboradora voluntaria del Instituto de Turismo Sostenible para América Latina y el Caribe.



[1] www.ipcc.ch

miércoles, 3 de diciembre de 2014

3 de diciembre: Día Internacional del NO Uso de Plaguicidas


Esta fecha fue establecida por las 400 organizaciones miembros de la Red de Acción en Plaguicidas, PAN Internacional (Pesticide Action Network), en 60 países, recordando a las más de 16.000 personas fallecidas a consecuencia de la catástrofe de Bophal, India, ocurrida en 1984 por el escape de 27 toneladas del gas tóxico metil isocianato, utilizado en la elaboración de un plaguicida de la Corporación Union Carbide. Este desastre químico ocurrió en un área densamente poblada y sólo en los tres primeros días murieron 8.000 personas. 

Además de otros graves accidentes ocurridos en el mundo desde que se impuso la agricultura de monocultivos con uso intensivo de agrotóxicos, se ha contaminado aire, suelos, aguas y alimentos causando graves desequilibrios en los ecosistemas, muerte y reducción de vida silvestre. También se han producido graves impactos en la biodiversidad agrícola y cambios en el patrón de cultivos. Asimismo, se han acelerado los procesos de deforestación y eliminación de la cobertura vegetal, con grave pérdida de la fertilidad de nuestros suelos.

En América Latina, el uso de plaguicidas ha causado la intoxicación de millones de personas y ha cobrado miles de víctimas, muchos de ellos niños. Sin embargo, nadie ha asumido la responsabilidad por estos crímenes que permanecen impunes. 

El programa de vigilancia epidemiológica de los Ministerios de Salud y de la OPS en 7 países de Centroamérica señala que cada año 400.000 personas se intoxican por plaguicidas. Mientras, en el Cono Sur sólo en Brasil se estima que ocurren alrededor de 300.000 casos al año, constituyendo la intoxicación por plaguicidas un grave problema de salud pública, calificado claramente por la OMS como endémico. 

Apoyar la Agricultura Agroecológica es la alternativa para lograr un ambiente limpio y una alimentación sana para todos.


Fuente: Observatorio Latinoamericano de Conflictos Ambientales, www.olca.cl

Ciencia Ciudadana

         Buenos Aires, 8 de Diciembre. Fundación Plan21 tiene el gusto de anunciar el inicio de una nueva etapa de su relación con IB...