viernes, 25 de septiembre de 2015

El desarrollo del Turismo Rural en Costa Rica


En los últimos años la actividad turística en Costa Rica ha experimentado un aumento sostenido y a su vez una serie de servicios y actividades conexas, debido a los elementos que logran que el país se posicione con ciertas ventajas competitivas con respecto a otros países con niveles de desarrollo similares. En donde se puede citar la gran biodiversidad del país (entre los 20 países con mayor biodiversidad en el mundo), potenciada por su política conservacionista y el conjunto de parques nacionales, reservas y refugios para la protección y conservación del ambiente.

Así, se destaca que la afluencia de turistas a Costa Rica ha ido en aumento, ya que para el 2014 se recibieron 2,520,000 visitantes, (2,420,000 en el año 2013), excluyendo los que ingresan por medio de los cruceros, ya que estos se consideran excursionistas, según el Instituto Costarricense de Turismo (ICT). Esta gran afluencia de visitantes genera una demanda de nuevos productos y es ahí donde han surgido propuestas para diversificar el turismo tradicional de playa y montaña, hacia modalidades como el ecoturismo, el agroturismo y el turismo rural, en donde la participación constante y directa de comunidades rurales y pequeños productores es fundamental.

En lo que respecta a las experiencias desarrolladas se mencionan actividades de ecoturismo como: albergues, senderos, lagunas, cataratas y ríos, mariposarios, ranarios, orquídearios, etc. El agroturismo con menor desarrollo se orienta a visitas a plantaciones de frutales, café, lecherías, cultivos orgánicos y trapiches, que se proponen como actividades complementarias de las giras ecoturísticas. Fundamentalmente el turismo rural en Costa Rica se ha perfeccionado y ha logrado tener un espacio entre la oferta turística del país conteniendo un gran potencial de aprovechar los dos anteriores más la diversidad cultural de las mismas comunidades rurales.


1. Concepto de Turismo Rural

En este contexto, existe un debate acerca del significado, alcance y usos del término “turismo rural”. Las definiciones varían de acuerdo a la opinión de los especialistas y a las diversas realidades de los países donde se desarrolla esta actividad.

De acuerdo con Morera (2006), el concepto de turismo rural en Costa Rica considera las particularidades socioambientales del país, “responde a un modo de turismo desarrollado en espacios rurales, centrado en la combinación de atractivos naturales, culturales y agrícolas, que potencia el desarrollo endógeno por medio de la creación y fortalecimiento de pequeñas empresas y que favorece un manejo sostenible de los recursos naturales y culturales.”

En el decreto 34717-MEIC-TUR (2008), se define el turismo rural en Costa Rica como: “aquellas experiencias turísticas, planificadas e integradas sosteniblemente al medio rural y desarrolladas por los pobladores locales, organizados para el beneficio de sus familias y de la comunidad.”


2. Actividades turísticas en una oferta de turismo rural. 

- Cosecha y recolección de productos.

- Participar en la recolección y cosecha de los diversos alimentos de las huertas y frutales, incluyendo corrales de especies domésticas.

- Paseos en bote

- Realizar paseos en ríos, lagunas y en el mar.

- Alimentación de especies.

- Conocer lo que come cada animal de las fincas, y tener la posibilidad de animales alimentarlos, para así tener un acercamiento con ellos.

- Juegos populares

- Desarrollar diversos juegos tradicionales: carrera de sacos, argollas, trompo, palo encebado.

- Observación de aves

- Aprender sobre los tipos de aves nativas por medio de la observación con binoculares.

- Talleres artesanales

- Elaboración de tejidos, trabajos en madera, pinturas, etc.

- Observación productiva.

- Observar tanto la forma industrial como artesanal el ordeño de vacas y prácticas de ordeño, además la elaboración del queso, si el turista lo desea.

- Manejo de equinos.

- Enseñar como alistar y montar un caballo, cómo preparar su manta, estribos, riendas, etc., y posteriormente realizar un paseo.

- Caminatas

- Recorridos a pie por fincas o por montañas (trekking), a través de senderos interpretativos o tour guiados.

- Paseos en carreta

- Recorrer las fincas o pueblos en carretas típicas tiradas por bueyes o caballos.

- Observación de plantaciones.

- Visitas a plantaciones de café, cacao, banano, piña, palmito y frutas, para conocer el proceso de cultivo y agroindustrialización, culminando con la degustación.

- Gastronomía típica

- Conocer y participar en la elaboración de comidas y conservas locales, así como en la degustación de los platillos y productos.

- Mariposarios.

- Conocer el ciclo de vida y especies de mariposas y observar sus plantas preferidas.

- Paseos a caballo

- Disfrutar del paisaje rural a través de paseos cortos o cabalgatas.

- Pesca.

- Pesca de trucha y tilapia en estanques, donde se paga por el peso de los peces estanques capturados. 


3. Instituciones que brindan financiamiento al sector del turismo rural.

a. Banca Nacional

Los Bancos Nacional y Crédito Agrícola, han desarrollado, dentro del segmento llamado “Banca de Desarrollo”, líneas de crédito acompañadas de capacitación en el campo del desarrollo empresarial, que aunque no están orientadas específicamente al turismo rural han apoyado este tipo de iniciativas. 


b. Programa de Pequeñas Donaciones del Programa de las Naciones Unidas (PPD-PNUD)

El Programa de Pequeñas Donaciones del Programa de las Naciones Unidas, que opera en Costa Rica, desde 1993; ha dirigido recursos a diferentes ámbitos, con proyectos no retornables, (donaciones). En Costa Rica, el 80% del apoyo financiero del PPD se dirige a las organizaciones de base comunitaria con una alta participación de grupos de mujeres y poblaciones indígenas.


c. Fundecooperación para el Desarrollo Sostenible

Esta fundación realiza acciones de financiamiento y asistencia técnica en cuatro áreas estratégicas para el desarrollo sostenible de Costa Rica: turismo sostenible, manejo ambiental y tecnologías limpias, desarrollo agro-silvopastoril y equidad de género. 


4. Tres tipos de oferta del turismo rural en Costa Rica. 

a. Oferta desarrollada por grupos organizados bajo la modalidad de turismo rural comunitario (TRC).

Se compone de iniciativas localizadas en espacios rurales distantes de las rutas turísticas tradicionales y la mayoría están organizadas en redes. La tipología de alojamiento es muy diversa: chalet, rancho indígena, cabinas, cabañas, cabañas rústicas, camarotes, casitas, alojarse con familias y acampar.

b. Oferta desarrollada por grandes fincas.

Ha surgido como respuesta a la crisis del sector agrícola que ha obligado a fincas grandes a diversificarse hacia al turismo, desarrollando una oferta agroecoturística que está creciendo. Se trata de empresas familiares que carecen de apoyo estatal o de la cooperación.

c. Oferta generada individualmente por pequeños productores.

También ha surgido producto de la crisis del agro, desarrollando una oferta turística mínima por ejemplo pesca de truchas y tilapia, paseos en caballo, ordeñe y manejo del ganado, hospedaje y alimentación. Morera (2006)


5. Algunas Experiencias de Turismo Rural en Costa Rica.

Experiencia 1. La Ruta del Queso Turrialba, Cartago.

El proyecto inició en 2003 como una estrategia de diversificación quesera y como una forma de valorizar la cultura del queso Turrialba que tiene más de 100 años de antigüedad.


Experiencia 2. Asentamiento Campesino Juanilama, Pocosol, San Carlos.

El proyecto inició hace varios años, con la participación de 8 parceleros, que vieron la necesidad de desarrollar un proyecto de conservación para evitar que la reserva fuera invadida y de paso crear una actividad generadora de ingresos


Experiencia 3. Fincas campesinas, Costa Rica.

Es un proyecto formulado por la agrupación Mesa Campesina con la finalidad de facilitar opciones productivas a las familias dedicadas a la agricultura o ganadería.


Experiencia 4. Asociación Ecológica de Paquera, Lepanto y Cóbano (ASEPALECO), Puntarenas.

Es un proyecto que nació en 1991 por el impulso del Proyecto de Desarrollo Rural Integral Peninsular (DRIP), con la finalidad de proteger fuentes de agua, y diversificar las opciones productivas 


Experiencia 5. Observatorio El Copal. Cartago.

Diez vecinos de las comunidades de El Humo, la Selva y Táus, se organizaron y compraron una finca de 190 hectáreas. En 1998, nació El Copal, con la idea de conservar el bosque y su biodiversidad, de generar una fuente de ingresos alternativa a las familias campesinas involucradas. Además de la regeneración natural del bosque, trabajan en acciones de educación ambiental y de vigilancia para evitar la cacería y la tala del bosque.


Experiencia 6. Asociación Agroecoturística de Zapotal. Puntarenas.

Esta organización comunal, ha posibilitado que un grupo de mujeres aprovechara el potencial turístico de la zona, para convertirse en empresarias ofreciendo servicios de hospedaje, alimentación y caminatas por los senderos por el bosque nuboso para la observación de la flora y fauna, vistas a lechería y planta de queso.


Experiencia 7. Reserva Los Campesinos. Puntarenas.

En el año 2.000, varias familias decidieron incursionar en el mercado turístico, para lo cual gestionaron la compra de una finca en la cual incrementaron las áreas de reserva natural, reforestaron con especies nativas y construyeron obras de infraestructura necesaria como cabañas, restaurant, puentes colgantes, andarivel y senderos en el bosque, entre otras.

Randall Brenes Zuñiga
Costa Rica


Bibliografía

· Instituto Costarricense de Turismo (2012). Plan General de Desarrollo Turístico 2012-2016. San José, CR.

· La Gaceta. (2008). Decreto Nº 34717-MEIC-TUR. MEIC, ICT. 1 vez.—(Solicitud Nº 17628-ICT).—C-100340.—(D34717-83577).

· Morera, C. (2006). Concepto y realidad del turismo rural en Costa Rica. Revista Ambientico No. 150. Escuela de Ciencias Ambiéntales, Universidad Nacional.












viernes, 18 de septiembre de 2015

"Poemas que serán árboles"


Algunas veces, azarosamente, en Plan21 nos sucede el ejercicio mágico de imaginar acciones, diseñar programas o plantear iniciativas que puedan cambiar, a nuestra escala, algunas cosas. Me gusta pensar que este libro y los que vendrán responden a esa magia. Pensado para iniciar una suerte de saga sin continuidad, de serie sin sentido aparente más que el de explicar el mundo a través de un despliegue de palabras que cifran la tempestad del hombre; de cada uno.

Los nombres y los países se suceden, sinfonía multicultural… Que puedo decir, pura alegría de que tantas voces sensibles y talentosas nos acompañen en este desafío, mayor y hermoso, de transformar poemas en árboles, a través del apoyo a la conservación de bosque nativo con los recursos que se recauden. Habrá más, serán otras historias.

Somos una ONG pequeña, algo que curiosamente nos llena de satisfacción, porque en esa escala se juega la independencia, el poder elegir que hacemos, la necesidad de trabajar con otros y el desafío permanente de lo que vendrá. Y la frase de cabecera, “¿por qué no?”. 

Tengo una lista extensa de intereses, y varios de ellos confluyen en esta iniciativa, que de manera colaborativa, pone la creatividad individual a jugar un juego colectivo, de preocupación por el otro inmediato y los sucesivos, le pone poesía al planeta, le pone acción a la conservación de bosques nativos. No hay confusión, no hay salvadores del mundo, hay hombres y mujeres haciendo lo que pueden, lo que saben, lo que desean, y a veces, pueden, saben y desean cosas que están más cerca de la diosa Gaia y su danza planetaria. Celebremos eso.

Este año, la próxima COP de París sobre Cambio Climático se nos aparece como la última esperanza de la Madre Tierra, y yo mismo me inclino a darle una gran importancia, pero aprendí que no podemos esperar todo desde arriba, porque lo pequeño sigue siendo hermoso - gracias Schumacher - y los minúsculos hacedores son bienvenidos. Cada uno de nosotros en su lugar, cada poeta, cada productor y su bosque, la comunidad Plan21.

Siento que la poesía nos permite entender lo inentendible, quienes somos, el enigma de este vasto Universo, y por eso he fatigado lecturas diversas, desde la erudición borgiana a la brutalidad melancólica de Bukowski. Y en los días menos luminosos, uno de esos dos en particular, vale el enigma, me rescató con palabras, y entendí de qué modo ellas me constituyen.

Acabamos de volver de los bosques formoseños, esos que en manos de esforzados productores queremos ayudar a conservar, y mientras les contaba la iniciativa a ellos terminaba de entender el significado de este ecléctico esfuerzo, que cruzará la conservación, el arte y la tecnología. Y volví a sentir, una vez más, que andar preguntándose “¿por qué no?” sigue valiendo la pena.

Fabián Román
Presidente Fundación Plan21

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