jueves, 14 de julio de 2016

Belleza en altura




Ecuador es un país en el que confluyen un amplio número de pueblos originarios, cada uno con su propia cultura, costumbres, formas de vida, muchas veces vinculadas al ámbito geográfico en el que se encuentran inmersos. Poseen diversas formas de llevar adelante su economía, destacándose como un factor común a gran parte de los pueblos, y siendo una de las posibilidades con mayor potencial, el turismo.

Situado sobre la Cordillera de los Andes, Cantón Pujilí, Provincia de Cotopaxi, y dentro de la Reserva Ecológica “Los Ilinizas” encontramos el “Centro de Turismo Comunitario Lago Verde Quilotoa”. Esta organización, es la encargada de la administración y conservación del Volcán Quilotoa, el cual, dentro de su cráter deja admirar un paisaje de extrema belleza, como lo es su lago de tono verdoso. A 4.000 metros de altura sobre el nivel del mar, esta maravilla de la naturaleza es hogar de una comunidad de origen quechua, pueblo originario común en esta zona cordillerana. Esta población, ubicada a unas tres horas de Quito (capital del Ecuador), se encuentra abocada a la agricultura sobre las laderas de las montañas que lo rodean, como así también al turismo de base comunitaria.

El lugar ofrece un mirador desde el cual puede observarse detenidamente la majestuosidad de este lugar, aparte de varios circuitos para recorrer la totalidad del cráter (3km de ancho), y poder tomar fotografías desde diferentes perspectivas. Se complementa con una infraestructura de base dotada de hospedajes, que en su mayoría, ofrecen desayuno y cena incluidos en su tarifa; algunos restaurantes; un centro en el cual se venden diversas artesanías; y a orillas del lago, una vez hecho el recorrido de bajada, existe la posibilidad de realizar un paseo en bote o kayak. También, el visitante puede optar por la opción de pasar la noche a la vera del lago, haciendo camping, como de la posibilidad de realizar el ascenso de regreso, a lomo de mula. 

Este conjunto de actividades narradas anteriormente, permiten observar una sinergia entre todos los actores de la población, aportando cada uno desde su lugar y recursos, el esfuerzo necesario para la oferta del destino turístico como tal. 

Para arribar al lugar debe tomarse un bus hasta la ciudad de Latacunga, de allí otro hasta la población de Zumbahua, para finalmente recorrer un trayecto corto de 13 km hasta Quilotoa, donde el bus hace una parada en el ingreso a la localidad. En la entrada, existe una pequeña oficina atendida por parte de los socios de la organización que administra el destino, y se cobra un monto mínimo de USD 2 para la mantención del lugar. Parte de la comunidad local también puede verse en una oficina de informes ubicada junto al mirador del lago.  

El camino hasta el pueblo es asfaltado y está en buenas condiciones, por lo que su accesibilidad es óptima, una gran diferencia con muchas otras comunidades a las cuales su acceso conlleva algún tipo de dificultad superior, quedando de alguna manera, marginado.